Aprendiendo a ir al baño: ¿qué esperar de este proceso?

¿Cómo saber si estoy realizando de forma correcta el entrenamiento del orinal? ¿Estará mi hijo listo? ¿Qué etapas se llevan a cabo para este entrenamiento? Estos consejos te ayudarán a saber lo que debes hacer cuando tu hijo empiece a aprender a ir al baño.

  • Espera a que tu hijo esté listo: No hay una edad específica para que un niño aprenda ir el baño. Si bien los niños comienzan a dominar la mayoría de las habilidades que necesitarán entre los 18 y los 30 meses, es posible que tu hijo no esté listo hasta incluso los cuatro años. Evita poner presión sobre tu hijo estableciendo fechas, es un proceso que mientras más preparado esté tu hijo para ir al baño, más rápido será.
  • Qué implica el proceso. Aprender ir al baño es un proceso con muchas etapas que deben llevarse a cabo de una en una; un niño puede dominarlas al cabo de unos cuantos días o meses. El proceso implica: que te avise que tiene ganas de ir al baño, desvestirse, hacer pipí o popo, limpiarse, vestirse, tirar de la cadena, lavarse las manos.
  • Habrán demoras y accidentes. La mayoría de los niños sufre accidentes después que hayan aprendido a usar el orinal. Recuerda también que los varones tienden a demorarse un poco más en el control de sus esfínteres que las niñas.
  • Celebra sus logros. Es importante reconocer todos sus esfuerzos. Hazle saber que te sientes orgullosa cuando te dice que necesita usar el orinal, con o sin recordatorio. Pero no te excedas en las felicitaciones. Recuerda, es el logro del niño, no el tuyo.
  • Considera el temperamento del niño. El ritmo y el nivel general de actividad de tu hijo se relacionan mucho con sus progresos. Piensa en sus estados de ánimo. ¿A qué hora del día está más accesible y cooperador? Ése es el momento ideal para comenzar a entrenarlo para el uso del orinal (o para cualquier otra nueva habilidad). Si generalmente es tímido y un poco introvertido, es posible que se necesite más estímulo y apoyo para lograr un aprendizaje exitoso.
  • Trabaja con el niño cuando esté más atento. Busca distracciones que lo harán sentirse cómodo en el orinal: un libro, una canción, una mímica con su juguete favorito. Finalmente, no olvides considerar el nivel de frustración de tu hijo. Prepárate para tranquilizarlo y asegurarle que logrará lo que él quiere a su propio ritmo.
  • Coordínate con las personas que cuidan al niño. Asegúrate de compartir tus planes del entrenamiento para el uso del orinal con quien cuide al niño, ya sea la niñera, un abuelo, la guardería, etc. La coherencia es clave, y coordinarse con las personas que cuidan a tu hijo asegurará que éstas sigan tus instrucciones.

 

Consulta con tu pediatra si tu hijo: se queja de dolor al orinar, su orina contiene sangre o pus o huele bastante mal o raro, constantemente deja escapar gotas de orina y/o le es muy difícil comenzar a orinar.

 

* Artículo realizado por el Dr. T. Berry Brazelton y la Dra. Ann C. Stadtler.

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