Buenos modales en familia

Cuando hablamos de buenos modales muchas veces pensamos que éstos determinan  únicamente la manera en que nos debemos comportar cuando estamos fuera de casa. Sin embargo, los buenos modales deben aplicarse en casa también: con los padres, con los hermanos y con quienes ayudan en casa.  De nada sirve que los hijos e hijas sean unos perfectos angelitos cuando salen si en la casa se convierten en monstruos.

Fomentar los buenos modales

Para fomentar el uso de los buenos modales dentro del círculo familiar es esencial que los padres den el ejemplo siendo cordiales y corteses en el trato de su pareja, de sus hijos y demás familiares, y con quienes ayudan en casa en calidad de empleados. Otras maneras de fomentar los buenos modales en familia son: enseñar el uso de las palabras “mágicas” dentro de la casa, saludar todas las mañanas con un “buenos días” a todos los integrantes del hogar, despedirse antes de irse a dormir o de salir, requerir que siempre se toquen las puertas y se pida permiso antes de entrar a una habitación que tiene la puerta cerrada y exhortar a no interrumpir a otras personas. Estas reglas tienen que implementarse en cualquier situación, tanto en el hogar como fuera de él.

A esto le podemos sumar las contestaciones adecuadas, es decir, fomentar el uso del “sí/no, mamá” o “sí/no, papá” cuando se les pide o pregunta algo a los niños. Esto también es aplicable a entornos fuera de la familia en los que es necesario que los niños y niñas aprendan a contestar con un “sí, señor” o “no, señora”.  Es primordial inculcar en los niños el pedir las cosas prestadas cuando no son suyas y no simplemente agarrarlas sin permiso ya que esto evitará muchos problemas con los hermanos y demás miembros de la familia.  Otra cosa que evitará muchos problemas es enseñar a pedir disculpas cuando se hizo algo mal, ya que esto enseña a los niños a tomar la debida responsabilidad por sus errores.

Es vital inculcar el respeto, no sólo por los mayores – abuelos y abuelas –, sino con quienes ayudan y trabajan en casa.  El personal de servicio de la casa debe ser tratado siempre con amabilidad y respeto ya que su labor es esencial para el buen funcionamiento del hogar.

La mayoría de los buenos modales que se fomentan en el hogar tienen también aplicaciones fuera del mismo, lo que los hace aún más importantes. Si un niño aprende a ser educado en su propia casa y con sus familiares lo más probable es que lo generalice a otras situaciones.

Como decía Emily Post, “A cualquier niño se le puede enseñar a ser bien portado sin mayor esfuerzo que la paciencia y la perseverancia, mientras que romper malos hábitos, una vez se adquieren, es una tarea hercúlea.”

Autor: Margarita Bonduel

Autor entrada: admin

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