Conductas agresivas

Como educadora, constantemente recibo citas de los padres preocupados ya que  su pequeño reta a la autoridad, pega o empuja a sus compañeritos, no hace buen uso de su material, se le dificulta seguir rutinas o una norma establecida, utiliza vocabulario ofensivo, daña objetos del entorno o se daña a sí mismo, se frustra con facilidad y presenta rabietas constantes; lo cual bajo ninguna circunstancia es aceptable.

Actualmente, uno de cada diez niños muerde entre las edades de 1 a 3 años  y 3 de cada 10 presenta problemas conductuales en edad infantil.

¿Por qué lo hacen?

  • Retraso del lenguaje; por lo que tiende a comunicar su frustración por medio de su cuerpo; o retraso generalizado del desarrollo.
  • Carácter y temperamento lo cual es hereditario y define la personalidad, forma de resolver conflictos y sus habilidades sociales.
  • Impulsividad
  • Ambiente de casa desorganizado con falta de estructura en rutinas, horarios y cadenas de sucesos.
  • Figura de autoridad no definida, en donde uno de los padres tiende a quitar validez a las decisiones del otro.
  • Ausencia de normas y consecuencias.
  • Modelos agresivos y violentos (de familiares, en la dinámica de juego o en los medios sociales de comunicación)
  • Sobreprotección y exceso de permisividad.
  • Baja autoestima y autoimagen.
  • Cambios familiares significativos tales como: pérdidas, proceso de duelo o separación.
  • Alteraciones emocionales
  • Diagnóstico de déficit de atención con hiperactividad entre los 4 a los 6 años. Cualquier sintomatología asociada en edades más tempranas corresponde a las características validas de desarrollo.

¿Qué hacer?

  • Bajo ninguna circunstancia pegues, amenaces o lastimes a tu pequeño. Es importante que la figura de autoridad le brinde seguridad y calma;  y que el niño pueda establecer una identificación directa.
  • Busca asesoramiento para crear un Plan Familiar en donde todos los adultos que están involucrados con tu hijo apliquen de forma coherente las mismas normas.
  • Creen un plan de intervención en conjunto con el colegio, basado en disciplina asertiva.
  • Decide que conducta quieres cambiar y coloca una norma semanal en positivo. Premia con pequeñas motivaciones.
  • Previo a una actividad anticipa lo que esperas de su conducta y las consecuencias tanto positivas como negativas.
  • No lo etiquetes frente a otros, evita hacer comentarios negativos sobre su desarrollo o conducta. Identifica los momentos en los que es necesario retirarse del lugar si se dificulta controlarlo.
  • No refuerces la mala conducta, refuerza verbalmente las conductas positivas.
  • Organiza el ambiente físico: Clasifica en cajas los juguetes, evita exceso de estímulo visual.
  • Cuida la alimentación: Evita la ingesta de colorantes, endulzantes, almidón y sustituye por alimentos naturales y miel de panela.
  • Horario visual: Organiza por medio de imágenes la rutina del día de tu pequeño con actividades deben ser dirigidas en donde un adulto pueda brindar soluciones y modelar sus conductas.
  • Permítele participar en una actividad extracurricular.
  • Establece un lugar para el tiempo fuera: Cuando presente una rabieta anticípale que lo llevarás a tiempo fuera, si continúa diríjalo al lugar que establecieron y permítale que esté a solas ( un minuto por año), luego dé retroalimentación.

Autor: Alejandra De León / Problemas de aprendizaje

Autor entrada: admin