9 consejos para desarrollar la autonomía

Un niño que se siente seguro junto a sus papás, pronto querrá explorar el mundo que le rodea y empezar con pequeños pasos su recorrido hacia la autonomía. Al favorecer que nuestros hijos sean autónomos, les ayudamos a ganar madurez y a sentirse capaces de hacer las cosas por sí mismos, lo cual se verá reflejado positivamente en su autoestima. Y necesitan esa autoestima para sentirse felices y estar seguros en todas sus acciones. Pero, ¿cómo promover la autonomía de nuestros hijos?


La autonomía es un proceso y no una meta. Aquí te presentamos 9 consejos para favorecer a que nuestros hijos sean autónomos y más confiados en sus capacidades.

  1. Practica el apego. Educa a tus hijos desde el respeto y la empatía, entendiendo y satisfaciendo sus demandas y necesidades. Así, crearás un fuerte vínculo emocional y promoverás el desarrollo de una personalidad segura e independiente, dispuesta a aceptar y superar retos.
  2. Comunicación interpersonal, practicada activamente y con respeto, lo cual hará que nuestro hijo se conozca mejor a sí mismo (y nosotros a él). Además, el niño, a través de su lenguaje gestual y verbal cuando tenga capacidad, manifestará abiertamente su deseo de hacer las cosas solo y hemos de estar atentos a estos mensajes. 
  3. Establece límites que le aporten seguridad. Mostrar firmeza, pero con afecto, sin autoritarismo y sin permisividad. Si el niño conoce límites lógicos, razonados y establecidos previamente, recibe la aprobación de sus comportamientos satisfactorios y la reprobación de los que no lo son, se sentirá seguro en sus actuaciones.
  4. Cada cosa a su edad. No por intentar empezar antes van a aprender antes. No podemos animar su autonomía en cuestiones para las que aún no están preparados. Sentarse solo, gatear, sus primeros pasos, su primera cucharada, ponerse los zapatos, hacer pipí en el inodoro, lavarse los diente solito… Pasito a pasito y según su etapa de desarrollo, podrá ir iniciando nuevos retos y logros. El aprendizaje ha de ser significativo, basado en el juego y adecuado a su edad, y es clave en el desarrollo de la autonomía moral e intelectual.
  5. Elogia sus aciertos. Evita la exageración, ya que puede ser contraproducente en los niños con baja autoestima (además puede frenar sus ganas de seguir avanzando). Y como no todo va a ser avances y aciertos, hay que relativizar los errores de los niños y valorar el esfuerzo. El esfuerzo es un valor fundamental para todas las personas y para sus futuros logros. Hablar de los errores facilita el aprendizaje y el desarrollo de la tolerancia a la frustración, el autocontrol y la autoestima. 
  6. Confíale pequeñas responsabilidades en casa. Poco a poco, podrás involucrar a tus hijos en las tareas del hogar. Mientras vaya creciendo, podremos ir adaptando a su nivel pequeñas tareas que tendrá que desarrollar, como arreglar su cama, guardar los juguetes, ordenar su cuarto, ayudar a limpiar o poner la mesa…
  7. Su opinión es importante. Simplemente con escucharlo lo estamos fortaleciendo (volvemos de nuevo a la imprescindible comunicación). Incluirlo en las actividades que le competen, por ejemplo, a qué jugar, qué cena preparar, qué ropa ponerse, qué película ver… son algunas pequeñas decisiones que le ayudarán a tener iniciativa. 
  8. Respeta su estado de ánimo. Puede que haya momentos en que necesite sentirse más arropado, menos autónomo, y no podemos exigirle que haga esto o aquello que ya ha hecho autónomamente en ocasiones. No se trata de un retroceso si un día el niño no quiere ponerse los zapatos solo, tan solo ayudémosle, hablemos con él por si nos cuenta qué le pasa (tal vez ese día solo tenga más ganas de estar con papá o mamá) y seguro que volverá a hacerlo solo más adelante, porque ya sabe.
  9. Ofrécele seguridad, acompañándole cuando te lo pida, estando ahí para él, porque para él eres lo más importante y lo que da significado a sus descubrimientos. Pero deja que se desenvuelva solo cuando veas que ya puede hacerlo o de alguna manera te lo pida. Porque superar pequeños retos, solo, hará que aumente la confianza en sí mismo y las ganas de seguir aprendiendo y demostrar todo lo que sabe.

Anímalo a ser autónomo y aplaude sus logros. Confía en su capacidad, todos acabarán siendo autónomos en las distintas actividades pero es un proceso largo y diferente en cada niño. No hay que tener prisa, ¡crecen muy rápido! Basta con mostrar nuestro interés en lo que vayan intentando y logrando.

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