Disciplina positiva

Al convertirnos en padres aprendemos con cada paso que damos qué hacer y en qué momento, y nuestros grandes maestros son nuestros hijos. Ellos nos enseñan qué funciona y qué no, y todo esto también va guiado del tipo de crianza que tuvimos nosotros y la forma en la que queremos guiar a nuestra familia.


Todos los padres buscamos lo mejor para nuestros hijos, y la mayoría deseamos que en un futuro sean personas responsables, respetuosas, independientes, con capacidad de resolver problemas y con habilidades de vida. 

Desde que nuestros hijos son pequeños, tenemos la gran oportunidad de poder comenzar a sembrar en ellos todas esas habilidades. La forma en que establecemos la disciplina en casa, va de la mano con las habilidades que ellos puedan llegar a alcanzar, y con las cualidades que formen parte de su personalidad. 

Cuando educamos a nuestros hijos, podemos hacerlo siendo muy rígidos, haciéndoles ver que hay reglas y que éstas se cumplen porque sí, sin darles libertad u opciones. También puede que lleguemos a ser permisivos, sin que los niños conozcan las reglas, haciéndoles ver que tienen libertad y opciones ilimitadas. O puede que optemos por una Disciplina Positiva, en la que los niños conozcan que juntos pueden decidir las reglas (lo que los invita a cooperar), y buscar soluciones para la familia, y en ésta se es firme y amable a la vez. 

La disciplina positiva:

  • Es un enfoque que no incluye el control excesivo, ni la permisividad
  • Se basa en el respeto mutuo, tanto del adulto para el niño, como del niño al adulto. 
  • Invita a la cooperación, ya que busca comprender los sentimientos del niño, ganárselo mostrando empatía, y luego invitarlo a enfocarse en soluciones, para enfrentar el problema, lo cual también ayuda a que los niños aprendan habilidades para resolver conflictos. 
  • No es humillante ni para los niños ni para los adultos, por lo que al educarlos no se utiliza ningún método que los haga sentir mal, y que no se base en el respeto, lo cual es una habilidad que como padres queremos que nuestros hijos lleguen a alcanzar en el futuro.
  • Reúne la firmeza con dignidad y la gentileza al mismo tiempo, para que los niños puedan aprender habilidades de vida, ya que al ser firmes les enseñamos respeto hacia los adultos, y al ser gentiles les mostramos respeto hacia el niño.
  • Invita al niño a sentirse parte de algo, a desarrollar un sentido de pertenencia, a sentirse importante, en este caso a sentirse involucrado y reconocido en su familia. 
  • Al buscar aplicar la metodología positiva en nuestra familia podemos conectarnos con nuestros hijos y poder criarlos con amor y respeto.

Autor: Licda. Regina Porres / Psicóloga Clínica – Educadora para padres Certificada en Disciplina Positiva / regina.porres@gmail.com

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