El aprendizaje detrás de tirarlo todo al suelo

Los bebés son pequeños científicos, y el laboratorio es su entorno. En él realizan llevan a cabo los mayores experimentos que le ayudan a responder sus necesidades de exploración y comprobación con rapidez y astucia.Te sorprenderá saber que cuando tu pequeño lanza objetos, más que ser una acción diaria que te hace recoger infinidad de veces pelotas, cucharas, ropa, etc., involucra un aprendizaje muy amplio:

  •  Descubre qué sucede con el objeto: ¿Se rompe? ¿Porque hace este sonido? ¿Se queda inmóvil? ¿Qué le pasa cuando cae? Las respuestas a estas interrogantes se comprueban con la práctica, es decir, tirarlo las veces que sean necesarias.
  • Mide distancias: utiliza dos de los grandes sentidos, la vista y la audición. En el caso del primero, analiza la trayectoria del objeto: ve cómo varía en tamaño en la medida que se alejan, hasta hacerse diminutos; en relación con el segundo, si tarda en caer, quiere decir que se fue lejos y viceversa.
  • Pone a prueba sus destrezas: ¿Vale la pena seguir intentando con este objeto? ¿Debo continuar con la exploración? ¿Entendí lo que pasa si lo lanzo con fuerza? ¿Esto reaccionará diferente? ¿Qué pasa si lanzo ambos objetos?
  • Relación causa y efecto: Tras arrojarlo, descubre lo que esto ocasiona. La ruptura del fino cristal y la reacción de miedo de alguno de los padres, un ruido fuerte que molesta a otros, el llamado de atención de los padres, etc.
  • Interacción social: Verá que si ese elemento despierta el interés de quienes le rodean y estos juegan con él, les servirá para crear momentos para compartir y se dará cuenta de que él tiene la oportunidad de crear conexiones. En un futuro, esto es trascendental en su desenvolvimiento personal y laboral.

Autor entrada: admin

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