El sueño en los niños con problemas sensoriales

una de las preocupaciones más grandes es el sueño de nuestros hijos. La típica pregunta ¿y cómo duerme  tu hijo? nunca falta. Hay niños que duermen muy bien, otros que se despiertan a media noche, que es una batalla dormirlos o que se duermen demasiado tarde.  

Entre los 3 y 6 meses, la mayoría de los bebés ya tiene un ciclo regular de sueño-vigilia (como los  adultos) y hacia los 2 años la mayoría de los niños ha pasado más tiempo dormido que despierto. Estudios demuestran que entre los primeros cinco años de vida, se necesita un promedio de 10 a 13 horas de sueño y tiempo de descanso o siesta durante el día. La National Sleep Foundation, establece que el sueño de calidad es aquel que tiene la duración adecuada dependiendo de la edad, no es interrumpido y ocurre en el lugar apropiado y de la forma correcta.  

La mayoría de veces, los problemas de sueño son causa de asociaciones y hábitos incorrectos que hemos creado para dormir. A estos problemas conductuales se les denomina en inglés Behavioral Insomnia of Children (BIC) y son sumamente comunes y fáciles de mejorar. Pero algunas veces, aunque intentemos mejorarlos, no logramos resolverlos y debemos indagar un poco más. En estos casos, los problemas conductuales de sueño pueden tener su origen en un Desorden de Procesamiento Sensorial. 

Desorden de Procesamiento Sensorial

La integración sensorial es la capacidad del cuerpo de organizar e interpretar la información captada por nuestros sentidos. El DPS se caracteriza por problemas  para organizar las sensaciones que vienen del propio cuerpo y del ambiente y nos afectan en una o más áreas del desarrollo, incluido el descanso. 

De ser necesario, es importante realizar un perfil sensorial del niño con un profesional  para poder incluir estrategias sensoriales  específicas como parte de la rutina para dormir. Las actividades diarias pueden afectar la habilidad de dormir durante la noche, por lo que es importante encontrar un balance y no permitir que llegue sobre o poco estimulado a la hora de dormir. 

Ejemplos de estrategias sensoriales

Usar pijamas pegaditas o sábanas con peso, realizar masajes con presión, balanceos rítmicos o ejercicios de respiración, como soplar burbujas antes de dormir. El apoyo que podamos darle a nuestros hijos tanto en actividades diurnas como nocturnas es clave para la autorregulación y el desarrollo general.  

El sueño es especialmente importante para los bebés y los niños ya que impacta directamente en el desarrollo físico y mental.  

Señales de Alerta de problemas de sueño

  • Requiere más de 30-45 minutos de rutina antes de dormirse.
  • Toma más de 20 minutos para dormirse o menos de 5.
  • Requiere de alguien presente en el cuarto, o incluso dentro del mismo espacio para dormirse.
  • Despertares nocturnos constantes con dificultad para volverse a dormir, despertarse a comer o jugar.
  • Patrones de sueño incosistentes (duerme 6 horas un día y 10 el siguiente).
  • Obtiene menos de las horas recomendadas de sueño por la AASM.

Autor: Lic. Ana Paola Alvarez / Psicóloga Educativa / Consultora de Sueño Infantil / apalvarez@aprendiendoadormir.com

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