El valor de compartir

Las fiestas navideñas son el momento ideal para proponernos y empezar a fomentar hábitos y valores en nuestros hijos. 

Es normal que los niños pequeños, de uno a tres años más o menos, sean egocéntricos por naturaleza, esto es parte fundamental de su proceso de aprendizaje sobre ellos mismos. 

El egocentrismo en esta etapa les ayuda a establecer su identidad propia, separa de aquella de la madre. Un niño menor de dos años o dos años y medio no aceptará fácilmente compartir.  

Los niños comenzarán a compartir cuando adquieran la capacidad de empatía, es decir, la capacidad de ver las cosas desde el punto de vista de alguien más.  Esta capacidad generalmente se desarrolla a partir de los seis años de edad, sin embargo, si se puede lograr que un niño menor de 6 años comparta. Mientras los niños comienzan a jugar de manera colaborativa con otros se van dando cuenta del poder de compartir.

¿Qué podemos hacer para que los niños sean generosos y amables?

Lo primero que hay que entender es que la generosidad es un hábito y, como todo hábito, debe enseñarse y fomentarse en los niños para que se vuelva una rutina.  

Lo esencial, como siempre, es el ejemplo de los padres.  Es necesario modelar la generosidad siempre que sea posible: “Mira hijo, mamá le está prestando su libro a papá,” “¿Quieres poporopos? Ven, comparto contigo.” Haga que su generosidad brille y que el niño se dé cuenta de cuando usted está compartiendo. 

Otras actividades que se pueden hacer con niños mayores para fomentar la generosidad y el compartir con otros son:

  • Donar ropa y juguetes: deja que los niños participen en el proceso de sacar la ropa y juguetes que ya no usan. Apoya en el proceso haciendo preguntas guía: “¿Estás seguro que aún te queda/sirve/gusta?”, “¿Crees que podría hacer feliz a otro niño?”
  • Hacer voluntariado: como familia, una linda actividad para enseñar sobre la generosidad, es participar en actividades de voluntariado.  Pueden ir a hogares de ancianos, hospitales, refugios de animales, etc. Animando a los niños a aprender a compartir su tiempo.
  • Donar dinero: de la mesada que reciban los niños, anímalos a guardar una pequeña cantidad cada mes para que al final del año puedan donarla a la asociación benéfica de su preferencia.

Anímalos y reconóceles cuando estén siendo generosos: si los vemos compartiendo sus juguetes, su tiempo o comida con otros, felicítalos.  

Autor: Margarita Bonduel / Molly Manners Guatemala / margarita@mollymanners.com

Fotografía: Paola Sánchez

Autor entrada: admin

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