Cuida tu piel

Una buena hidratación, protector solar, crema anti-estrías y una dieta balanceada, son algunas recomendaciones para un mejor aspecto de nuestra piel

Durante el embarazo, el corazón tiene que bombear más sangre, pues tiene que permitir que una cantidad adicional llegue al útero. Este hecho hace que se produzca un incremento del volumen de sangre y del riego sanguíneo. Por eso se dice que muchas embarazadas tienen mejor aspecto que nunca, pues la piel de su rostro adquiere un aspecto sonrosado y más saludable. No obstante, hay algunos problemas o cambios que afectan a la piel de las embarazadas que conviene controlar, como el acné, o las estrías. También es bastante habitual la aparición de la ‘línea alba’ que se conoce también  como “línea negra del embarazo”. 

  • Limpia tu piel: Dedica unos minutos al día: Lava tu cara con agua tibia y con un jabón especial para rostro. Para desmaquillarte, utiliza un producto cuya fórmula sea nutritiva, como un aceite o una loción desmaquillante. Evita las manchas aplicándote siempre protector solar y maquillaje con filtro UVA y UVB.
  • Prevé la celulitis: Si aún no ha aparecido es momento de prevenirla, ya que durante el embarazo se tiene más predisposición a que aumente o aparezca. Es necesario que evites la retención de líquidos y problemas de circulación. Es recomendable que para esto te realices masajes, con una crema hidratante. Realiza el masaje con movimientos circulares ascendentes desde los pies. Trata de mover las piernas mientras estás sentada, flexiona y estira los pies.
  • Evita las estrías: Puedes aplicar un producto emoliente para aportar elasticidad a la piel. Aplícalos dos veces al día con masajes circulares muy suaves en abdomen y senos hasta que se haya absorbido por completo. Adoptar unos buenos hábitos generalmente permite preservar el confort de la piel y evitar que se reseque:
    • Evita utilizar agua muy caliente en el baño o la ducha. Utiliza mejor agua tibia o fresca, si la estación lo permite, y no prolongues demasiado el tiempo del baño o de la ducha.
    • Añade un aceite nutritivo al agua.
    • Lávate con un gel limpiador suave sin jabón, formulado para pieles secas.
    • Evita utilizar exfoliantes ya que podrían fragilizar más tu piel.
    • Después del baño, sécate dando pequeños toques sobre el cuerpo con la toalla, sin frotar.
  • Dieta: es necesario hidratarse también por dentro. Bebé suficiente agua todos los días y consume alimentos ricos en antioxidantes y vitamina C presente en el kiwi, brócoli, tomate, fresa, piña, naranja y limón.

Autor: María Lucía Sánchez /  Doula, especialista en estimulación oportuna y crianza / marialuciasanchezm@gmail.com / Facebook: Una manita entre mamás

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