Mariscos en el embarazo

Los ácidos grasos omega 3 son esenciales, lo que significa que solo los puedes obtener a través de la dieta. Si estas embarazada es muy importante incluirlos en tu dieta ya que son requeridos para el correcto desarrollo de tu bebé. Varios estudios demuestran que particularmente los ácidos grasos eicosapentaenoico o EPA, y docosahexaenoico, o DHA, traen muchos beneficios para madre y bebé durante este período. 

Los mariscos son fuentes de ácidos grasos EPA y DHA. La FDA (Food and Drug Administration) y las recomendaciones nutricionales para embarazadas (American Pregnancy Association) recomiendan el consumo de 8 oz a la semana de mariscos. 

Algunos mariscos son altos en mercurio (compuesto tóxico) y se recomienda evitar su consumo en el embarazo. Según la OMS “los fetos son sensibles a la exposición intrauterina a metilmercurio. La exposición a esta sustancia durante la etapa fetal puede afectar al pensamiento cognitivo, la memoria, la capacidad de concentración, el lenguaje y las aptitudes motoras y espacio-visuales finas del niño. Sin embargo no todos los mariscos son altos en mercurio y se promueve el consumo de estos durante el embarazo ya que son una excelente fuente de omega 3.

Riesgo vs. Beneficio

Los mariscos son una muy buena fuente de proteína, proveen varias vitaminas y minerales y son bajos en grasas saturadas, atributos que son saludables. Los ácidos grasos omega 3 pueden reducir potencialmente el riesgo de un parto prematuro y ayudar al buen desarrollo de la visión y el cerebro. 

Mariscos de consumo seguro

Para poder disfrutar de todos los beneficios de los ácidos grasos omega 3, puedes consumir hasta 12 oz de mariscos a la semana. Al seleccionar los mariscos debes saber cuáles son los que representan mayor riesgo y son altos en mercurio y cuales son de seguro consumo. 

Para el consumo seguro de mariscos en el embarazo ten en cuenta los siguientes consejos:

  • Asegúrate de cocinar bien los mariscos hasta que la carne se vea blanca y bien cocida.
  • No se recomienda comer mariscos crudos, como sashimi o en sushi. Estos acarrean un riesgo de transmisión de alguna enfermedad.
  • Para las ostras y mejillones come únicamente las conchas que se han abierto luego de cocinarse, descarta las que quedaron cerradas. 
  • Utiliza un termómetro para revisar que la carne llego a por lo menos 63 grados Celsius.

Autor: Jimena Tejeda /  Healthy Beginnings – Maternal and Child Nutrition / Tel: 2385-7707 / jimena@hbnutrition.com.gt

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