Embarazo y COVID-19

Durante los últimos meses, COVID-19, la enfermedad del virus SAR-CoV-2, es algo con lo que, a estas alturas, todos estamos familiarizados. Sin duda, esta es una época de incertidumbre, pero los bebés siguen naciendo y las mujeres y parejas continúan haciendo su transición hacia la ma/paternidad.


Muchas mujeres embarazadas se sienten ansiosas, no solamente por el virus en sí mismo, sino también por lo que conlleva: el aislamiento, los cambios de planes y la logística antes, durante y después del parto, ya que los hospitales y centros de salud cambian sus protocolos semana a semana, según lo requiera la situación. En general, en estos momentos es difícil hacer planes a corto o mediano plazo, cuando todo el tiempo se está a la espera de algo nuevo. 

Antes de seguir, es muy importante estar al día con la última evidencia sobre COVID-19 en torno al embarazo, parto y lactancia. Aunque los estudios aún son limitados, en mayo de 2020, la UNFPA publicó en sus directrices de atención, que el virus en sí mismo no representa un mayor riesgo en el embarazo ni riesgos para el recién nacido, pues no se ha encontrado restos en el líquido amniótico, en lado fetal de la placenta, en el cordón umbilical ni en la leche humana, por lo que, hasta el momento, se descarta la transmisión vertical (de madre a feto) y, en los casos de bebés infectados, se considera la trasmisión horizontal o por contacto con personas infectadas tras el nacimiento. Tampoco se ha encontrado que el nacimiento por cesárea sea más seguro. Estos hallazgos son muy distintos a los relacionados con la Influenza A-H1N1 o el virus del Zika en el embarazo, lo cual es bastante alentador. (United Nations Population Fund, 2020)

Dicho esto, aún con esta información, muchas mamás (y papás) viven este proceso como un duelo por el fuerte choque entre la realidad y las expectativas. Es válido sentir tristeza, enojo o frustración a causa de los cambios repentinos. Sin embargo, también es esencial poner en marcha la resiliencia y la capacidad de adaptación, para encontrar un equilibrio en este contexto. Aunque no existe una fórmula mágica para manejar esta situación, quizás estas recomendaciones pueden ayudar a encontrar un poco de paz.

– Conversa con tu médico o partera acerca de tus opciones para tomar decisiones informadas y, en caso del hospital, consulta con anticipación sobre los protocolos actualizados. Por ejemplo, ¿cómo es el ingreso?, ¿quién puede estar contigo en el parto o cesárea?, ¿qué pasa en el posparto inmediato, el contacto piel con piel y el inicio de la lactancia?       

– El acompañamiento emocional durante todo el proceso es importante; considera contactar una doula, ya que muchas están adaptando sus servicios y ofreciendo acompañamiento durante el embarazo, parto y posparto, según las necesidades de cada familia. Las emociones influyen en la experiencia de la maternidad, ya que tanto el parto y la lactancia, son procesos neurohormonales que se ven afectados directamente por el entorno, y una doula puede tener efectos positivos en ese sentido. 

– Busca espacios seguros para expresar tus emociones y cuida lo que consumes en redes sociales y medios de comunicación. Ante sentimientos prolongados de tristeza o ansiedad, o si has padecido ansiedad o depresión en el pasado, busca apoyo profesional para evitar dificultades a largo plazo.

   – Organiza tu red de apoyo antes del parto; es complicado hacernos cargo de todo, todo el tiempo, especialmente con un bebé recién nacido. Aunque no es lo mismo que compartir en persona, muchos contamos con la tecnología que, afortunadamente, nos permite permanecer en contacto, evitando que te sientas sola, ya sea a través de videollamadas, servicios de comida o supermercado a domicilio. Platica con tu familia y amigos cercanos sobre qué necesitas y cómo pueden ayudarte a hacer una transición más suave, tomando las respectivas precauciones; recuerda que no estamos hechos para criar en soledad.


Espero que estas recomendaciones básicas te ayuden a encontrar tranquilidad en medio de la incertidumbre. La transición a la maternidad es más fácil cuando nos sentimos seguras, confiadas y en compañía.

Autor: Natalia de Biegler, ICCE / Psicóloga perinatal / Doula certificada / Educadora perinatal certificada / www.nacergt.com

Autor entrada: admin