Estreñimiento en niños

El estreñimiento es una de los motivos de consulta más frecuente en la clínica pediátrica, hasta un 8% de la población pediátrica sufre de ello, y es el 25% de las consultas que se realizan a un Gastroenterólogo.  Existe aún mucha controversia en su definición. Clásicamente se ha definido como la disminución en la frecuencia de la emisión de heces, cualquiera que sea su consistencia o volumen; y se utilizan los siguientes criterios:

Lactantes a 4 años

  • Dos o menos defecaciones por semana.
  • Al menos un episodio a la semana de incontinencia fecal (expulsión involuntaria heces) después de adquirir hábitos higiénicos.
  • Historia de retención fecal excesiva.
  • Historia de defecaciones dolorosas o expulsión de heces duras.
  • Presencia de una gran masa fecal en el recto.
  • Historia de heces grandes que incluso pueden obstruir el inodoro.

4 años y adolescentes

  • Menos de 3 deposiciones a la semana.
  • Al menos un episodio de incontinencia fecal por semana.
  • Existencia de posturas o actitudes retentivas para evitar la defecación.
  • Defecación dolorosa.
  • Heces de gran diámetro en el recto o palpables en el abdomen.
  • Deposiciones excesivamente voluminosas que obstruyen el inodoro.

Para establecer el diagnóstico debe estar presente al menos 2 de los criterios que deben presentarse al menos 1 vez por semana durante un período mínimo de 2 meses previos al diagnóstico en un niño con al menos 4 años de edad.

La etiología del estreñimiento es muy variada, el 95% de los casos son de origen funcional o idiopático, que se relacionan con el enlentecimiento del tránsito intestinal y retención de las heces en los segmentos distales intestinales. Sólo el 5% de las causas de estreñimiento son orgánicas, y requieren tratamientos médicos o quirúrgicos específicos.

Factores que contribuyen a la aparición del estreñimiento funcional:

  • Dieta: falta de ingesta de fibra, agua pura para la hidratación, cambios en la dieta.
  • Psicológicos: miedo a defecar por dolor.
  • Educacionales: cuando se le indica al niño solo defecar en ciertos lugares y por lo tanto ignorar las necesidades básicas de defecar.
  • Problemas en el período del entrenamiento del control defecatorio.
  • Cambios en la rutina diaria.
  • Mudanza

La clínica que presenta el paciente es variada como disminución del número de deposiciones, asociado a heces voluminosas y duras, postura retentiva y defecación dolorosa, incluso con llanto. En ocasiones presentan incontinencia fecal, esto se da cuando la ampolla rectar ya a sobrepasado su capacidad para retener las heces. Puede presentarse sangrado anal al limpiar esto se debe por fisuras, pueden también presentarse infecciones urinarias a repetición.

Diagnóstico

Para el diagnostico deberás acudir con tu pediatra el atreves de la historia clínica y el examen físico podrá establecer si el estreñimiento es de causa funcional o causa orgánica e indicar si amerita pruebas complementarias o no.

El tratamiento requiere dedicación, tiempo de consulta, paciencia y alto grado de conexión con la medico/paciente, y se basa en 3 pilares Dieta, hábitos y laxantes. Los padres deben de  involucrarse en las decisiones terapéuticas.

  • Dieta: una adecuada hidratación e ingesta de fibra ayudara, la Academia Americana de Pediatría recomienda 0,5 g/kg de peso hasta los 10 años de edad. No se recomiendan suplementos con fibras comerciales purificadas en niños menores de 2-3 años. En niños más pequeños, las papillas de frutas, verduras y cereales aportarán la cantidad de fibra necesaria para formar un adecuado bolo fecal.
  • Modificación de hábitos: la mayoría de los niños no tienen bien establecido el hábito de defecar. En los niños mayores de 4 años deberán de evitarse los baños hostiles. Deben entrenarse y buscar tiempo suficiente para acudir y sentarse en el baño durante 5-10 min, 2-3 veces al día, en horas fijas, después de una de las principales comidas, aprovechando el reflejo gastrocólico. Después de unas semanas encontrarán su hora y ritmo intestinal. En niños menores no se aconseja crear un hábito hasta obtener un patrón de defecación normal. Deberán continuar el uso del pañal, hasta que el estreñimiento haya desaparecido. Se debe comenzar a intentar el control de esfínteres cuando el niño sea capaz de subir una escalera sin apoyo, más o menos a los 24 meses de edad.
  • Uso de laxantes: este es la última opción y siempre deberán ser recetados por el pediatra.

 

Autor: Dra. Pilar Gallardo / Pediatips / Tel: 2234-6308 / 7a. avenida 7-07 zona 4 edificio el Patio 4to nivel, Oficina 401

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