La llegada del hermanito

Es común que el primogénito muestre ciertas conductas de apego y cambios significativos en conducta con la llegada de su hermanito/a. Desde el inicio nota a sus padres con la atención orientada a las compras y preparativos para el nuevo bebé, mami no puede realizar con él muchas actividades que antes realizaban de forma natural y debe compartir el cariño de sus padres, tíos, abuelos y primos. 

Antes del nacimiento

  • Trabaja la contención: No es lo mismo ser amado, que sentirse amado. Abrázalo, cárgalo, siéntalo en tus rodillas; todo lo que sea necesario. 
  • Eleva la autoestima: Permítele que destaque en una actividad específica. Bríndale confianza y seguridad.
  • Continúa desarrollando logros de independencia: que se vista solo, que logre subirse a un banco para alcanzar alimentos de la despensa, que duerma ya en su habitación y si ya tiene la edad y la madurez puede dejar el pañal, la pacha o el pepe. 
  • Dedica tiempo de calidad llevándotelo por un tiempo a la semana a comer un helado, a hacer un picnic o al parque a jugar. 
  • Mantén la misma congruencia de normas y manejo conductual. Orienta tu atención ante conductas positivas sin excesos de permisividad. 
  • Enseña por medio del juego simbólico con bebés de juguete los cuidados que deberá tener con su hermanito, qué comerá, cómo se carga y cómo se le cambia un pañal.  Haz énfasis que en un principio el nuevo bebé no podrá realizar todas las tareas que quizás espera, pero conforme pasa el tiempo él le irá enseñando.
  • Pídele que realice un dibujo del hermanito que vendrá.
  • Involúcralo en las visitas al médico, ultrasonidos y decoración de la habitación del hermanito. 
  • Ofrece un regalo que traerá el bebé cuando llegue por primera vez a casa.
  • Clasifiquen en una caja especial los juguetes que accederá a compartir. 
  • Seleccionen juntos un juguete y una prenda de vestir, para que se la obsequie a su hermanito y decoren el envoltorio. 
  • Observen fotos de su nacimiento y de los cuidados que ambos padres tuvieron con él. 

Después del nacimiento

  • Permite que visite a su hermanito en el hospital.
  • Apóyate de familiares o amigos para que pueda continuar
  • realizando sus actividades por la tarde.
  • Recíbelo en casa ya con su hermanito para que comprenda
  • que lo esperaba en casa y no que llegó. 
  • Prioriza la armonía de la casa más que el
  • orden de ella. Procura estar calmada, relajada y cómoda ante los cambios.
  • Permita que asuma responsabilidades: tirar el pañal al basurero, peinarlo, aplicarle cremita en los pies. 
  • Déjalo al cuidado del bebé en cortos períodos de tiempo y refuerza que su conducta fue responsable.
  • Evita frases como: ¡Cuidado! ¡Déjalo! ¡No lo toques! ¡Sal del dormitorio!, recuerda que este proceso de adaptación conllevará un período de aproximadamente tres meses.  
  • Al momento de realizar actividades con el bebé destaca cualidades del hermano mayor: “No debes llorar cuándo te baño, tienes que aprender a tu hermano mayor”.
  • Envía al colegio fotos del bebé, para que el primogénito pueda mostrárselos a su compañeritos de clase.
  • Procura continuar realizando una actividad a solas con el hermano mayor por lo menos una vez a la semana.  

El primogénito puede mostrar retrocesos en conducta, lenguaje o logros en independencia, lo cual es normal y volverán a ser regulares conforme asimilen los cambios en su rutina, lo importante es ser constantes y manejar la llegada de este nuevo angelito con total naturalidad.

 

Autor: Alejandra De León / Problemas de Aprendizaje y Orientación Escolar / Máster en Asesoramiento Educativo y Familiar

Autor entrada: admin

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