La hiperpaternidad

Ser padres es una elección, así como el estilo de crianza que hemos de aplicar. Algunos optan por el autoritario, otros por el permisivo y la mayoría por el asertivo. En este artículo te hablaremos sobre la hiperpaternidad. 

Cómo nace la “hiperpaternidad”

En los años 2,000 hemos visto a muchos padres aplicando la  corriente de educación llamada Hiperpaternidad. Las causas a las que se atribuye este modelo de crianza son:

  • Edad tardía de los padres al momento de concebir o tratamientos de fertilidad que conllevaron a considerar al niño como una posesión extremadamente valiosa a la que no le debe pasar nada.
  • Competencia social: Desde pequeños los padres comparan los logros de desarrollo de sus hijos y posteriormente sus habilidades escolares; llenando así sus adendas desde pequeños con excesivas actividades extracurriculares. 
  • Exceso de información: Años anteriores el pediatra recetaba un medicamento y se le daba al pie de la letra, actualmente buscamos información en internet para ver reacciones adversas y cuestionamos incluso las decisiones del médico. 
  • Un menor número de hijos:  “Esperaremos unos años y tendremos pocos”
  • Exceso de control parental: “Prefiero educarlos en casa y que no asistan a un colegio”, “Solicitaré un traslado para trabajar desde casa”.
  • Tienen como objetivo de vida el que sus hijos logren todo lo que desea y sea brillante, sin necesidad de esfuerzo. 

La Hiperpaternidad se caracteriza por la preocupación excesiva hacia los hijos, asumiendo un rol sobreprotector  procurando rescatarlo constantemente de los “peligros” de su entorno.  Esta relación sobrepasa los límites de una relación psicológica saludable entre padres e hijos. 

Efectos de este tipo de crianza

  • Mamás: están más propensas a la depresión, estrés y ansiedad ya que asumen los problemas de sus hijos como propios.
  • Niños: temerosos, inseguros e incapaces de tomar decisiones propias ya que no han desarrollado confianza en sí mismos. 

Los padres deben disfrutar de una paternidad sana, calmada, más relajada; permitiendo a los niños ser más independientes, dándoles pequeñas responsabilidades, permitiéndole  pasar más tiempo de juego a solas y mostrándoles que ustedes también tienen una vida personal y de pareja. 

Un niño a partir de los tres años es capaz de recoger sus juguetes, comer solo, bañarse con supervisión, vestirse solo, cargar su lonchera, ayudar a poner la mesa, dejar estirada la ropa de cama, servirse agua por sí solos, cuidar una mascota.  Es conveniente practicar la sana desatención y permitirle  experimentar tocando la comida que se llevarán a la boca, tocando texturas y explorando su ambiente, en los primeros años de edad. 

En cada etapa del desarrollo los Padres deben educar según las características del niño, atender a sus necesidades individuales, con sentido común y una buena dosis de amor.  Los padres deben observar, guiar y brindar asistencia cuando el niño lo solicite. Si el niño se cae, no corran de inmediato a ayudarlo, permítanle que experimente la forma de resolver. No lo obliguen a comer, a estar vestido y peinado para las fotografías.

Permítanle que ordene solo en un restaurante, que lleve una pequeña carretilla en el supermercado, que les haga un favor, que atienda al abuelo.  Está bien valorar la opinión de un niño, pero éste necesita que se le establezcan límites. Eviten preguntar: “¿te quieres ir a dormir ya?”, “¿Qué quieres cenar?” La autoridad de los padres es necesaria. Los límites son tan importantes como el amor, para crear niños con una adecuada autoimagen, con confianza en sí mismos. 

Características de la hiperpaternidad

  • El niño es el centro absoluto de la familia, se le permite interrumpir, pararse de la mesa, comer lo que desee. 
  • Hablan en plural: “Cuántos trabajos nos han asignado para esta semana”, cuando en realidad es el niño quien debe realizarlos. 
  • Controlan hasta la más mínima rutina en casa, no le permiten al niño elegir entre dos prendas de ropa ni tomar otro tipo de decisiones, por ello los niños no llegan a desarrollar habilidades de resolución de conflictos para mantener buenas relaciones interpersonales. 
  • Los padres anticipan los deseos del niño; y por ello en el colegio son niños que muestran un nivel de tolerancia muy bajo a la frustración, piden aprobación constante y generalmente presentan problemas de conducta. 
  • No permiten que el niño se aburra,  recurren a la Tablet y a actividades dirigidas constantemente.
  • Los padres anticipan las etapas del niño creando pequeñas divas, o en ocasiones hasta pequeños tiranos. 
  • Es otra forma de crianza con apego, en donde se pretende que el niño sea seguro, con una buena educación emocional; sin embargo crean un ambiente individual para el niño que no le permite ser empático y esta obsesión crea niños narcisistas. 
  • Eligen el medio perfecto para el niño: colegio, clases extracurriculares, experiencias, viajes, juguetes, shows y entretenimientos.
  • Llenan la agenda diaria del niño con exceso de clases extracurriculares para “cumplir con sus necesidades”. Al final de día el niño se convierte en un pequeño adulto agotado por una  hiperestimulación, ya no hay tiempo para ser niño.
  • Padres sombra: no dejan a solas ni un momento al niño, lo persiguen para comer, para que no se caiga, para limpiarlo, para que no lo lastimen, para que lo dejen jugar.
  • Limitan la autoridad de otros: No permiten que otros miembros de la familia los corrijan, piden al colegio que se le asigne en una sección específica, no permiten que la maestra ejerza normas y límites o evalúe de manera objetiva tanto académica como conductualmente. 
  • Victimizan al niño: frecuentemente utilizan términos tales como: “pobrecito” “está cansado” “es muy pequeño para”
  • Los padres consultan todo con el niño, son incapaces de dar una norma y explican el porqué de todo; limitando así el respeto por una autoridad.
  • Exceso de permisividad: Brindan gratificaciones inmediatas dando todo cuanto desean y cuando lo desean; creando la percepción “merezco todo” 
  • Abuso de fotografías: El uso de las nuevas tecnologías hacen que tengamos la posibilidad de acceder a demasiados momentos del día, generando estrés en el niño por posar siempre a la cámara y dejan de disfrutar los momentos. 
  • Ley del menor esfuerzo: Le doy de comer lo que quiere para que aunque sea tenga algo en el estómago. Le doy lo que quiere para que no llore. 

UN NIÑO DEBE TENER TIEMPO PARA UN JUGO LIBRE SIN ESTRUCTURA. NO ES NECESARIO SOBRECARGARLOS CON TANTAS ACTIVIDADES EXTRACURRICULARES.

Autor: Alejandra De León / Problemas de Aprendizaje y Orientación Escolar / Máster en Asesoramiento Educativo y Familiar

Autor entrada: admin

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