La vida de las mamás en cuarentena

Los días en medio de la pandemia de COVID-19 han multiplicado las tareas del día a día y se han convertido en un reto principalmente para las mamás, intentando equilibrar la carga adicional que ya teníamos: labores del hogar, rol profesional, ser mamá, preocupaciones de salud, tareas de educación a distancia y múltiples tareas que se suman a esta lista cada día.

Hicimos una pequeña recopilación de diferentes escenarios, retos, experiencias y consejos de algunas mamás han vivido estas semanas:


Ana Lucía Penagos / @mamasblogueando_guate

La cuarentena nos tomó por sorpresa. De un día para otro, nos encontramos haciendo todas nuestras actividades en un solo espacio. Mantenernos activas física y mentalmente: en el trabajo, el colegio y clases extracurriculares, nos ha permitido mantener una rutina. La cantidad de labores de la casa se ha multiplicado por lo que he tenido que tomar como  prioridad las actividades que tienen un horario establecido: mis reuniones de trabajo, sus clases del colegio y clases extracurriculares o cursos. Y el tiempo restante poder disfrutar y hacer tranquilamente todas las actividades que no requieran esa estructura de horario. Cuando tengo que dar clases y necesito que mi hija esté entretenida, me han funcionado dos cosas: Inscribirla a cursos en línea de manualidades que a ella le encanta y tener a su alcance juguetes o material para que pueda elegir qué hacer. Algo importante es que tengo claro que lo más importante, es que debemos tener momentos para interactuar positivamente y no enfocarnos únicamente en hacer tareas. Eso nos ha ayudado a que los días fluyan.


Gaby Batres / @ideasparaloncheras

Un 16 de marzo todo cambió y todo lo que percibía como normal, poco a poco se fue derrumbando y por un momento sentí estar al borde de un precipicio. Acepto que necesito la estructura en mi vida y la pandemia vino a robármela. Pero como todo en la vida es de adaptarse, pues aquí estamos con la mejor actitud buscando el lado alegre de esta situación. Así que quise compartirles un poco como hemos vivido la cuarentena en nuestra familia. Primero vino el miedo y la incertidumbre: y ahora ¿qué? Miedo del trabajo, el colegio, los cambios, miedo por la salud.  

Después de un respiro profundo (que me tomó varios días)  y  de aceptar la realidad vino la sensación de “todo lo puedo”. Soy mamá chispuda: puedo con el homeschool, homeoffice, el trabajo de casa, etc., etc. Eso duró hasta que esta súper mamá llegó al punto de estar “súper agotada” y decidió que necesitaba pedir ayuda. Pedir ayuda es algo que las mamás no acostumbramos a hacer, pero es algo que les aconsejo practicar.     Involucrar a todos en la familia ha hecho un cambio enorme en nuestra convivencia familiar. TODOS tienen responsabilidades y obligaciones y esto nos ha hecho sentir como un equipo. No se preocupen si entre sus emojis de cuarentena aparece el “quiero llorar” , eso también se vale hacer; incluso para las mamás fuertes y luchonas.   


Andrea Cabrera de Lara / @andrea.lara

El inicio de la cuarentena fue muchísimo más duro para nosotros. Al ser algo que irrumpió y cambió todo de un día para otro, nos costó. Además, por mi embarazo yo ya estaba muy cansada y esto solamente añadió más tareas a una lista ya bastante llena. Sin embargo, de cierta forma la cuarentena nos ha caído como anillo al dedo. Mis hijos pudieron vivir de cerca y sin prisas el final de mi embarazo y el nacimiento de su hermano menor. Pudimos compartir esos últimos momentos de familia de 4, lo que los ha ayudado a atravesar este cambio en su vida bastante bien. La cercanía, ha hecho incluso que desarrollen nuevas habilidades y hayan dejado atrás muchos miedos: probablemente la seguridad de tenernos cerca les ha reforzado su autonomía y confianza. No digo que esté siendo fácil, pero en realidad confirmamos que todo pasa por algo, y que en todo podemos encontrar lo positivo y el motivo oculto. Solo tenemos que guardar silencio (hablando del «ruido mental» que solemos tener) y practicar la paciencia.

«Toma un día a la vez, dedica al menos 15 minutos a algo personal, habla sobre lo que estás sintiendo y no pierdas conexión y contacto con tus seres queridos».

Jimena Tejeda Ferrate / @hbnutritionguate

Empezó la cuarentena y para mí fue un respiro, el tiempo que tanto había deseado pasar con mi bebé y verla crecer. Cuando nació me tomé únicamente 1 mes y medio para estar en mi casa, empecé a trabajar relativamente rápido.  Aunque me encanta mi trabajo, también me sentía culpable por perderme muchas cosas de su crecimiento y desarrollo. 

He disfrutado mucho verla crecer y estar con mi familia todo el tiempo, gracias a Dios mi esposo y yo hemos logrado hacer home office estos meses. Pero también ha sido retador, he extrañado mucho a mi tribu. Han habido momentos en los que he necesitado apoyarme en familia o amigos y esta cuarentena no lo ha permitido. Bañarte en 5 minutos porque llora, cocinar con una mano, hacer de payaso, maestra, la limpieza y trabajar ha sido agotador. 

Todas, absolutamente todas, estamos pasando por una etapa difícil. Se nos ha exigido mucho más en circunstancias totalmente diferentes. Ha sido agotador, pero también he visto crecer a mi bebé en cámara lenta, he visto a mi esposo ser el mejor papá del mundo y a mi bebé no necesitar nada más que estar con nosotros en la seguridad y el cariño de sus papás. Creo que es en estas circunstancias donde nos damos cuenta que el realidad no necesitamos tanto para ser felices, todo lo demás con que hemos decorado la vida es únicamente ruido. 

«Agradeceré al universo que hizo una pausa y me regaló lo más preciado, TIEMPO para verla crecer.»

Denisse Pellecer / @loving_down_syndrome

Esto de la cuarentena nos agarró de sorpresa a todas! Y la incertidumbre puede hacernos tambalear, pero el amor nos devuelve la fuerza.
Empezamos una aventura: tener a los niños en casa «un par» de dias. Pero conforme pasaba el tiempo TUVIMOS que acostumbrarnos a la nueva normalidad. No ha sido fácil pero si muy satisfactorio.
Para mí la cuarentena ha sido un momento súper lindo. Hace un tiempo atrás venía pensando en que necesitaba un plan para enseñar más valores y virtudes a mis hijos, para que al enfrentar el mundo pudieran ser personas verdaderamente ejemplares y que aporten valor a la sociedad, y llegó el tiempo.

Creo que la clave de mi cuarentena ha sido primero confiar y unirnos a Dios; mantener una actitud positiva; tomar las cosas una cosa a la vez, un día a la vez. Hay días que limpio mucho, hay días que estudiamos mucho y otros molestamos mucho. Estar unidos, como equipo entre pareja, entre papás e hijos y entre hermanos; y sobre todo aceptar la situación y ser feliz.  El hoy será una gran cúmulo de recuerdos de nuestros hijos cuando ellos sean adultos, llenémosles la memoria de historias lindas, divertidas y anécdotas que puedan contar a nuestros nietos.

«Hay días más difíciles que otros SI y varios. Pero creo que ya le agarramos la onda al homeschool, a tener qué cocinar, dividir el tiempo para apoyar a todos con sus necesidades y mantener la cordura.»

Marianne Wagner

En un abrir y cerrar de ojos el mundo cambió, ahora nuestra vida está contenida dentro de nuestro refugio, nuestra casa, que ya la vemos como nuestra pequeña comunidad, a la que cuidamos y  arreglamos como el mejor lugar que existe. La sala se convirtió en el parque de diversiones, el comedor se convirtió en el centro de estudios donde también yo aprendo cosas nuevas, la cocina es el restaurante al que tanto nos gusta ir, y los pasillos son pistas de baile y de patinaje. Las madres ahora somos maestras, otro nuevo super poder para agregar a la lista. Pero seguimos siendo humanas y estamos expuestas a un sinfín de noticias negativas, aunadas con las preocupaciones y penas derivadas de la situación actual. Los ratos de soledad son pocos y nos toca disimular lo afligidas que estamos mientras les sonreímos a nuestros hijos y les decimos que todo va a estar bien.

El tiempo pasa más lento, y esto es un regalo, tenemos la oportunidad de retomar todo lo que dejamos para ese ¨después¨ que nunca venía: un libro, arreglar el jardín, o algún otro proyecto. En mi caso es tejer, y ahí he encontrado mi terapia y alegría al ver de nuevo mi lado creativo, ese  que había dejado olvidado en algún lugar entre el tráfico y en las carreras del día a día.


Adriana Scheel / @mom.entsareeverything

Es un momento difícil, a nivel mundial se vive caos, desesperación, ansiedad, preocupación, incertidumbre. Es importante recordar que los padres somos la estabilidad emocional de nuestros hijos, para cuidar este aspecto en ellos también es indispensable tu autocuidado. Establece un tiempo durante el día para ti: ejercicio, busca un momento para leer, cocinar, pintar, descansar. Un momento de privacidad para ti.  

Formen juntos un horario o rutina que se adapte a todos. Los niños necesitan conocer y saber que esperar cada día. Realicen las actividades del cole, pero no olviden divertirse, reír, involúcrate en sus juegos. Es una oportunidad maravillosa para convivir con tus hijos y fortalecer vínculos (para esto te recomiendo leer un poco sobre las necesidades emocionales que tiene tu hijo dependiendo de su edad y enfócate en ello). Al final lo académico se repone, pero lo emocional queda en el corazón y es más difícil sanarlo. Preocúpate principalmente de este aspecto y  sigue tu corazón. 

Estas haciendo un trabajo maravilloso, no lo olvides. Te deseo mucha paz, descanso, juegos, compasión, diálogos, momentos felices durante este momento de distanciamiento social. Tu puedes, tu eres capaz, tu tienes una fuerza especial, eres padre. Saldremos juntos, más fuertes, mejores.

Trata de encontrar lo que traiga paz y salud mental a tu hogar. No es momento para esperar encontrar normalidad en tu día a día, sino para reinventarte, reencontrarte, reenfocarte. 

Jimena Rubio / @cocinaalchile

Cómo he pasado la cuarentena… Se me vienen a la cabeza un millón de sentimientos, pensamientos y palabras al mismo tiempo: positivas y negativas. Puedo decir que ya me familiaricé, o que ya “acepté” esta situación; ya aprendí a vivir con esta nueva forma de vida que no sé hasta cuándo será igual. Ya es normal levantarme en paz sin la corredera de todas las mañanas; coordinar desayuno, apresurar a las niñas para que no las deje el bus, y alistar todos mis “tanates” o el set de producción a las 5:00 am. Ya me acostumbré a la rutina del “homeschool”.

Todo esto que en mi cabeza JAMÁS iba a pasar, se ha convertido en el nuevo normal, pero un normal que tengo la esperanza que cambie pronto. Nunca va a ser normal no tener la libertad de que mis hijas inviten a amigas todos los viernes, de ir a comer donde mis papas todos los lunes, de ver a mis abuelos una vez a la semana, de invitar a mis amigos y familia a la casa, y de ver abrazar a mis sobrinos cada vez que quiero. No puedo aceptar que sea normal que haya miles de personas sin poder trabajar, que no tienen qué comer o dónde dormir. No puedo con esta incertidumbre y miedo que es parte de nuestro día a día. Tengo la esperanza y la fe que en unos meses podamos celebrar Navidad en familia, sin mascarillas, sin distanciamiento social y sin miedo. Quiero creer que en un futuro no muy lejano vamos a poder celebrar nuestra boda como iba a ser el pasado 25 de abril.

No todo ha sido gris, y todo tiene su lado lindo. Estos días me han servido para apreciar todo lo que tengo, para disfrutar de mis hijas y de mi novio. Ha sido una pausa en mi vida acelerada sin horarios por mi trabajo, que me ha hecho sentir más agradecida que nunca por la vida y todas las cosas buenas que Dios me da. Cada día aprecio más la bendición de tener a mis papás, abuelos y hermanos a una llamada a pesar de no poder compartir con ellos como quisiera. Tenemos la opción de compartir con quien queramos con una video llamada o un zoom, mantenemos contacto por medio de las redes sociales, podemos ver películas en casa y tenemos más tiempo para disfrutar de muchas cosas que de lo contrario no haríamos. ¡ÁNIMO! Esto pronto pasará. Regresaremos a una nueva vida con un gran aprendizaje y una nueva forma de apreciar lo que no sabíamos que valía tanto. 


Michelle Cohn / @michellecohnb

Recuerdo que cuando comenzó la cuarentena escuchaba a muchas personas decir que había que aprovechar este tiempo para crear, emprender, trabajar en algo nuevo y reinventarse. Creo que es totalmente válido, pero para mí lo más importante era reconectarme. 
Hemos tenido tiempo de sobra con mi familia para disfrutarnos, para ponerle atención a esos pequeños detalles que antes pasábamos desapercibidos porque “no teníamos tiempo”.
Personalmente no creo que estos días en casa hayan sido días desperdiciados, al contrario, nos ha unido más como familia y eso es lo que más me llena.


Paola Sánchez / @paolasanchezfoto

Esta cuarentena sin duda ha sido una gran enseñanza en donde mi hija ha sido nuestra maestra. Vino a enseñarnos que la paciencia es una virtud. Hemos disfrutado mucho de estar en casa los tres. Nos costaba mucho ver a papá entre semana por el trabajo y el tráfico. Gracias a Dios papá logró trabajar desde casa y no perderse los primeros pasos de ella, sus primeras palabras y la hora de comida.

La actividad que más disfruta en estos momentos es la hora de comida, pide todo y casi todo le gusta. He disfrutado más como mamá los momentos de kanguro, las caminatas en kanguro que le encanta hacer en el jardín. Los momentos tranquilos en donde puedo enseñarle las flores, la lluvia, la naturaleza, picnic, el balcón y disfrutar la compañía de su abuelita que vive en el mismo edificio.

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