Lactancia Materna: verdades y falsas creencias

Verdades comprobadas

¿Sabías que…

  1. En situaciones de poca salubridad y recursos limitado el alimento completo más seguro y más limpio que puedes dar a tu bebé es tu leche?
  2. La leche materna es el alimento suficiente durante los primeros seis meses? No necesitas dar agua, atoles u otra sustancia a tu bebé hasta alrededor de los seis meses que se puede iniciar a ofrecer otros alimentos sin dejar de dar lactancia materna.
  3. Si dejaste de amamantar pronto por cualquier motivo, es posible volver a producir leche hasta seis meses después del parto? Coloca a tu bebé frecuentemente al pecho ya que la leche maternal se produce por estimulación o extrayéndote leche cada dos horas. Al inicio puedes obtener solo gotas pero poco a poco aumentará la cantidad.
  4. La leche materna contiene anticuerpos que protegen a los bebés de enfermedades como: diarrea, infecciones de oído, neumonía, cólera, rotavirus, intoxicación alimenticia y otras?
  5. La lactancia materna ayuda a espaciar los embarazos?
  6. Las madres que amamantan tienen menor riesgo de tener cáncer de mama o de ovario?
  7. Los bebés amamantados tienen menor riesgo de ser obesos o desarrollar asma cuando crezcan?
  8. La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda continuar la lactancia materna hasta los dos años?

Falsas Creencias

  1. No todas las mujeres tienen suficiente leche. Podrías tener esta impresión porque tu bebé pide comer con frecuencia. Esto es patrón de bebés alimentados con leche materna, especialmente durante las primeras ocho semanas. Quizá has visto que mientras otros bebés alimentados artificialmente sólo comen cada cuatro horas, el tuyo pide cada hora. Permítele al bebé vaciar un pecho antes de pasar al otro, esto ayuda a que el pecho adapte su producción a la necesidad del bebé. Hay que amamantarlo cada vez que pida, sin importar los intervalos de tiempo. Todas las madres son capaces de producir la leche que su bebé necesita.
  2. Mi leche después de los seis meses ya no aporta nada a mi bebé y seguirlo amamantando lo malcriaría. El sistema inmunológico del ser humano termina de formarse hasta los dos años y la leche materna continúa siendo un gran aporte para prevenir enfermedades, además de ayudar al desarrollo del cerebro. El pecho no sólo es fuente de alimento, sino también de consuelo, confort y cariño. Puedes amamantar dos años y más si tú y tú bebé lo disfrutan, adaptándose ambos a cada nueva etapa: frecuencia, momentos y formas de hacerlo.
  3. Mi bebé se queda con hambre. Hay que darle según pida y que llegue a la leche del final, que contiene más grasas y lo necesario para aumentar de peso. Un promedio de cinco a seis pañales mojados en 24 horas es lo deseable. Habrá épocas en las que comerá con mayor frecuencia, a esto se le conoce como períodos de crecimiento acelerado.
  4. Si mi bebé no aumenta más que unas onzas de peso es necesario complementar o cambiar a leche artificial. Hasta hace poco, las curvas de crecimiento se basaban en niños alimentados con leche artificial. La OMS ha publicado nuevas tablas para los niños amamantados, si estás dando tu pecho pídele a tu pediatra que las use como referencia para su crecimiento saludable.
  5. Debo tirar la primera leche, pues no es buena. La primera leche (calostro) es concentrada en proteínas y defensas. Se produce en la cantidad exacta adaptándose a la capacidad gástrica del bebé. Se le conoce como la primera vacuna para el bebé por sus propiedades inmunológicas. Si el recién nacido aprovecha esta leche, mamando con frecuencia y después del parto, la leche madura bajará en un lapso más corto.
  6. Amamantar es doloroso. Amamantar no tiene que ser doloroso. El dolor es síntoma de problemas, como las grietas que ocurren por una posición inadecuada. Esto se puede corregir o prevenir colocando al bebé en posición correcta: todo su cuerpo volteado hacia tu cuerpo, y dentro de su boca gran parte de la areola y no sólo el pezón. A esto se le llama posición panza con panza.
  7. No puedo continuar dando pecho porque debo tomar medicamentos. Muy pocos medicamentos están contraindicados con la lactancia. Consulta con una Líder de La Liga de la Leche, ya que no hay ninguna enfermedad por la que la lactancia deba ser suspendida.
  8. Me cubro para dar de mamar pero el bebé se acalora tanto que a ambos nos resulta incómodo. Cuando el niño mama, el pecho no se ve porque lo tapa la cabeza y tu brazo está debajo para sostenerlo. Esto puedes hacerlo con discreción y naturalidad. Practica en casa frente a un espejo, para que cuando sea el momento, sepas la forma más cómoda y discreta de manejarlo.

Fuente: www.ligadelalecheguatemala.org

Autor entrada: admin

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