Las fontanelas (mollera) del bebé

Las fontanelas están formadas por membranas flexibles y resistentes. Su objetivo es proteger los huesos del cráneo del bebé y permiten que éstos se desarrollen correctamente. Aquí te explicamos cómo deben cuidarse y las precauciones que debes tomar.

¿Qué son las fontanelas y cuál es su función?

Las fontanelas son unas membranas flexibles y resistentes que permiten el desarrollo de los huesos del cráneo del bebé hasta que éste alcanza el tamaño de los de un adulto. Constituyen un mecanismo de protección muy importante en caso de traumatismo craneal, ya que, debido a que son elásticas, atenúan el impacto y evitan la fractura de los huesos de la cabeza del niño. Ésta es la razón por la que el cráneo de los niños pequeños soporta mejor los traumatismos que el de los adultos.

 

¿Cómo debe cuidarse su cabecita?

La cabecita del bebé debe tratarse siempre con atención. Las fontanelas constituyen un punto más delicado que los demás, pero no requieren un cuidado excesivo. Pueden manipular la zona tranquilamente cuando lleven a cabo la higiene del bebé: lavarle el pelo, peinarlo y eliminar la costra láctea. Cuando en niño empieza a caminar, no es necesario aplicarle ningún tipo de protección, con el fin de evitar riesgos en caso de caída.

 

¿Qué controles debería realizar el pediatra?

Durante las visitas de control que se realizan en el primer año del bebé, el pediatra deberá medir la circunferencia craneal y los dos diámetros de la fontanela anterior. El cierre precoz o tardío de esta última indica un problema de salud, que deberá determinar el pediatra. Aparte del tamaño, el estado de la fontanela anterior, es decir, cómo se presenta al tacto, también indica el estado de salud del niño.

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