Metas en familia

Hoy en día los hogares se filtran de ideas, influencias y tendencias dadas por los medios que en ocasiones se convierte en el principal adversario en la formación de nuestros pequeños. La sociedad cada vez muestra  mayor permisividad, poca estructura, crisis moral, padres fuera de casa  y una carencia evidente de tiempo para las relaciones interpersonales. 

Estamos acostumbrados a frases de acomodación, tales como: “prefiero darle yo de comer, que enseñarle ya que es más rápido”; “no lo castigo para no afectar su personalidad”; “si no lo consiento yo, quién lo hará”; “es muy pequeño para que entienda”; “todos los niños son así”; “sabe como manipularme”; “papá tiene sus reglas y yo las mías”.

Esta realidad nos hace querer creer que los niños deben salir adelante por sí solos sin ninguna proyección planteada por los adultos. Esto hace necesario que los padres se decidan a “tomar las riendas” de la educación de sus hijos.

Es importante aprender a educar mejor. Esto no quiere decir que no sean importantes los medios educativos “de siempre”, como el buen ejemplo y el amor incondicional. Lo son. Es más, sin ellos no es posible educar. Educar con el ejemplo diario es educar en presente. Corregir a los hijos cuando hacen algo mal es educar en pasado.

Hoy en día, el buen ejemplo no es suficiente. Debemos intentar llegar antes, adelantarnos a lo que pueda venir, a lo que sabemos que les espera. Practicar una educación preventiva es el mejor paso que puede dar un padre para ahorrarse muchas frustraciones.

Adelantarse a los problemas es mucho mejor que corregirlos

Si los hijos están bien formados y conocen las consecuencias de un mal comportamiento, sabrán elegir mejor. Por ello es importante plantearse un plan familiar:

  • Para solucionar problemas que ya existen. De PASADO
  • Para cumplir un programa día a día. De PRESENTE
  • Para establecer estrategias y planes. De FUTURO

De los tres tipos de decisiones , la más propia y responsable es pensar y preparar el FUTURO, lo cual exige formación para los padres. Hay que saber en cada edad y en cada momento qué conviene hacer. En educación no hay reglas fijas, cada caso y cada hijo es diferente. Son los padres, y sólo ellos, los que deben decidir el qué, cómo y cuándo en cada situación particular; con los niños no es posible improvisar.

Conviene que ambos padres:

  • Se sienten a hablar y estructurar el plan a corto plazo con cada uno de sus hijos.
  • Ambos deben estar de acuerdo en marcar las mismas normas e imponer la autoridad de la misma manera.
  • La planificación de nuevas metas debe ser a corto plazo y con logros cuantificables.

¿Qué quiero para mi hij@ en estos tres próximos meses?

  • ¿Qué problemas y qué oportunidades encuentro hoy en mi hijo, en mi pareja, en mí mismo/a?: Haz una tabla comparativa.
  • ¿Cuáles son nuestros objetivos?: Lograr que deje el pañal, que duerma solo en su cama, que aprenda a vestirse, que suprima las rabietas, que salude a otros adultos, que vea menos televisión, que logre ser constante en un deporte, que sea capaz de mantener una amistad, que finalice lo que empiece.
  • Orientaciones Pedagógicas: Información acerca del tema, basada en profesionales o bibliografía recomendada.
  • ¿Qué medios vamos a emplear para conseguirlos?: Acciones y actitudes concretas que ambos padres van a aplicar con constancia.
  • ¿A qué voy a tener que hacer frente?: Que vamos a hacer si muestra una conducta opuesta.
  • ¿Qué valores, destrezas, sentimientos o percepción de sí mismo voy a ayudarle a adquirir?
  • ¿Cómo lo vamos a motivar?
  • Control: ¿Cómo y cada cuanto evaluaremos si está dando resultado?

Autor entrada: admin

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