Mi bebé tiene las encías hinchadas

Se manifiesta cuando el niño tiene las encías hinchadas y enrojecidas, y su salivación aumenta. No siente dolor, pero está irritable y no tiene apetito. Asimismo, tiende a llevarse los objetos a la boca. A veces, también tiene un poco de diarrea o unas décimas de fiebre. 

¿Qué lo causa? No hay de que preocuparse, se trata de las señales de la erupción de los dientes de leche. Al nacer, están ocultos en el interior de los alvéolos, recubiertos por la encía, pero, alrededor de los 6 – 12 meses de vida, empiezan a despuntar. Los primeros en aparecer son los incisivos centrales inferiores, seguidos, poco tiempo después, de los superiores. En general, la dentición de leche se completa alrededor de los 30 meses.

¿Qué hacer? Para aliviar la tensión y la hinchazón de las encías, masajes la zona enrojecida con una gasa estéril mojada con agua fría, o bien aplica una sustancia específica para el dolor. Puedes comprar mordedores específicos, que tienen un dibujo en relieve, que puedes poner en la refrigeradora, para ofrecérselos, después, al bebé. Asimismo, recuerda que debes secar la boca del bebé de vez en cuando, retirándola saliva con un tejido suave, sin frotar, con el fin de evitar que la barbilla y las mejillas se irriten. Si el pequeño sufre diarrea, ponle al pecho con más frecuencia para rehidratarle, o bien ofrécele una mayor cantidad de líquidos. En caso de que tenga fiebre, adminístrale un analgésico que bajará la temperatura corporal y, a la vez, aliviará el dolor.

¿Cómo se produce la erupción de los dientes?

Cada niño sigue su propio ritmo, debido a sus características constitucionales concretas. Los primeros dientes pueden permanecer ocultos bajo las encías durante semanas antes de «salir al descubierto», o bien pueden perforar el tejido gingival de forma repentina, sin ninguna señal de aviso.

  • Por lo general, el primer diente aparece antes del año, con mayor frecuencia alrededor de los seis meses. En cualquier caso, los tiempos son muy variables.
  • Cuando el diente está a punto de salir, la encía cambia de aspecto: se hincha y enrojece y, al tacto, presenta una protuberancia dura, de color blanquecino. La irritación es molesta, y algunas veces, dolorosa para el pequeño.
  • Es normal que el niño tenga menos apetito, que presente una salivación más abundante de lo normal (debida a la molesta sensación de picor causada por el estiramiento de las encías) y que sienta la necesidad de morder, con el fin de aliviar su malestar.

 

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