Cambios en la alimentación: primer año

Para introducir nuevos alimentos, además de tomar en cuenta aspectos sensoriales  también son importantes los aspectos nutricionales. Cuando los niños cumplen su primer año de vida entran a una etapa vital de crecimiento y desarrollo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad y hasta los dos años como complemento. Al cumplir el primer año, el niño comienza con mayor independencia de las actividades diarias y una de ellas es cuando llega el momento de la comida.
A esta edad el niño tiene un deseo auténtico de comer solo, por lo que, como padres, hay que aprender a dejar que conozca diferentes texturas, colores, olores y sabores. Con esto se logrará en la mayor medida de lo posible que el niño no rechace los alimentos. Creando buenos hábitos alimentarios durante la primera infancia facilitará un buen estado nutricional, un crecimiento y desarrollo óptimo para la edad adulta.

Consejos prácticos

  • Seguridad e higiene. Los niños tienen un sistema inmunitario inmaduro y por lo tanto son menos capaces de combatir cualquier infección o intoxicación causada por los alimentos. Crea hábitos de higiene como: lavarse las manos antes y después de comer, verificar que el área de preparación de los alimentos este limpia y segura, verificar que los alimentos se encuentren en perfecto estado de conservación. No es conveniente que los niños consuman carne, pollo, pescado o alimentos que estén poco cocinados con el fin de evitar el riesgo de presencia de bacterias.
  • Variar las técnicas de preparación de los alimentos: a la plancha, hervido, al vapor, asado, al horno, etc., para que el niño experimente diferentes sabores y texturas y con eso observar sus gustos y preferencias.
  • A partir del primer año se puede incorporar la leche entera de vaca, de preferencia hervida.
  • Se recomienda no añadir azúcar, sal, condimentos artificiales o edulcorantes a los alimentos a temprana edad para evitar malos hábitos alimentarios.
  • Ya puede comer con facilidad arroz, pasta, pan, papa. Siempre cuidando las cantidades diarias recomendadas según la edad.
  • Se pueden ofrecer alimentos enteros o triturados para que el niño pueda comer de forma autónoma y que disfrute los sabores y texturas.
  • Inicia con pequeñas porciones e incrementa progresivamente a medida que el niño vaya aceptando los alimentos respetando su saciedad.
  • Añade una pequeña cantidad de aceite vegetal a las verduras para aumentar su valor calórico.

En general, el niño ya puede consumir todo tipo de alimentos a no ser que tenga ciertas restricciones de alergias o intolerancias. De ser así, es aconsejable consultar a un profesional en salud y nutrición para evaluar los alimentos específicos a evitar. 

Autor:  Alimenta GT / Teléfono: 2269-7037 /  info@alimentagt.com / Facebook e Instagram: alimentagt

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