Obesidad infantil

¿Sabias que el 80% de los niños obesos serán adultos obesos? La obesidad infantil es un problema real que puede llevar a nuestros niños a depresión, falta de energía, baja autoestima y riesgo de presentar enfermedades como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, apneas del sueño, entre otras.  

Actualmente, existen dos factores importantes que influyen en la obesidad infantil: la alimentación y la actividad física.

Alimentación

En cuanto a la alimentación, debemos reconocer que el problema no recae en los niños, sino en los hábitos alimenticios que los adultos les inculcan, pues ellos son el ejemplo a seguir.  Así, podemos ver que los niños se saltan refacciones saludables como una manzana o un licuado de frutas por comer un pastel o un alimento lleno de calorías.

La desinformación de los padres es lo que hace que los niños tengan una mala alimentación, pues al carecer de una guía para el consumo adecuado de alimentos, tienden a consumir alimentos calóricamente densos, pobres en vitaminas y minerales, afectando así su salud y calidad de vida. En este sentido, resulta relevante mejorar las prácticas alimentarias durante las etapas de desarrollo, a través de la introducción de hábitos sanos.

Actividad física

Si a la mala alimentación de un niño le agregamos el sedentarismo, tendremos como resultado obesidad infantil.  El niño que no hace ejercicio o sale a jugar y pasa 3 a 4 horas frente al televisor tiene mayor tendencia a ser obeso.

Alguna vez escuchaste el dicho “se debe quemar lo que se come, porque sino se quema se guarda.” ¡Pues es cierto!  Es importante que los niños se muevan, salgan a correr y a jugar. Debemos generar en los niños el gusto por el ejercicio.

La conducta alimentaria es la expresión de los aspectos culturales del consumo de alimentos, se relaciona con las normas sociales, los preceptos religiosos, la experiencia individual y la aceptación o rechazo de los alimentos. Los padres deben aceptar el rol crucial que juegan y crear hábitos saludables para sus hijos,  acostumbrar al niño a comer frutas y verduras y a que realicen mejores selecciones de sus alimentos.

Recientemente, la Centro de control y prevención de enfermedades de los Estados Unidos  publicó que el riesgo de ser obeso se reduce cada mes en el que se prolonga la lactancia materna, esto denota el rol que tienen los padres en la reducción de la obesidad infantil, al mismo tiempo que pone de manifiesto la importancia de llevar una buena alimentación desde edad temprana.

Autor: Licda. Gabriela Melchor

Autor entrada: admin

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