¿Tiene mi pequeño un retraso en su desarrollo?

Todos los niños se desarrollan de manera distinta. Algunos niños pueden necesitar apoyo extra para desarrollarse de manera óptima. Desafortunadamente, muchos retrasos del desarrollo no son tomados en serio, y pueden poner en riesgo su desarrollo posterior.

Observa el desarrollo de tu niño desde un nuevo enfoque: cómo juega, cómo aprende, cómo habla y cómo actúa, así identifica si los retos de desarrollo que presenta son parte de su desarrollo “normal” o si hay algo que evaluar para apoyarle oportunamente.

Si has observado o tienes dudas sobre si tu pequeño todavía no logra todas las metas de desarrollo esperadas para su edad, no sientas que es el fin del mundo, velo como una oportunidad para apoyarle con amor y respeto de manera oportuna a alcanzar su potencial máximo.

¿Qué hago?

  • Habla y dile tus dudas al pediatra.
  • Si tu niño asiste a una guardería o preescolar, pregúntale al encargado sobre su desarrollo y cuéntale tus dudas.
  • En la Universidad de Oregón, se utiliza un instrumento de tamizaje breve del desarrollo que los mismos padres llenan sobre el desarrollo de su hijo de 0-6 años. Les dejo la versión online gratuita en español que les puede servir para ir monitoreando el progreso y desarrollo de su pequeño: http://asqoregon.com/index.php?lang=es&s=613aa02555403de4c90d6

¿Parece que mi pequeño/a necesita una evaluación?

Ya sea que después de compartir tus dudas, te surgen más preguntas sobre el desarrollo de tu pequeño, o que te refieren con algún especialista para alguna evaluación. Es importante que el profesional tenga experiencia y una formación profesional de alta calidad para que pueda evaluar adecuadamente a tu pequeño. Pero, ¿en qué consiste un proceso de evaluación?

El proceso de evaluación sirve para determinar si tu niño tiene dificultades en el desarrollo y puede variar según el historial y síntomas presentados.

Probablemente tu pediatra te envíe con un neurólogo pediatra, con un psicólogo o con un especialista de desarrollo infantil. A grandes rasgos, hay dos tipos de evaluaciones con funciones diferentes:

  • Evaluación Diagnóstica: revisa el desempeño del niño en comparación con los otros niños de su edad y, como su nombre lo indica, nos brinda un diagnóstico.
  • Evaluación Programática: compara el desempeño del niño con él mismo y nos brinda un programa de intervención individualizada (en el caso de que sea necesaria). Este componente es importante, ya que una evaluación diagnóstica no nos da estrategias específicas para intervenir de manera natural desde las actividades diarias, con las personas más importantes de tu pequeño/a, pero este tipo de evaluación si lo hace.

Ya tengo los resultados, ¿ahora?

No es fácil saber que nuestro niño tiene una condición específica o dificultades en el desarrollo. Es un proceso que lleva tiempo y puede ser difícil, dependiendo de la severidad del caso. Sin embargo, nunca olvides, que tu niño es un niño antes que una condición o una etiqueta diagnóstica y que, con la intervención y el apoyo adecuado, las oportunidades para tu pequeño se enriquecen.

En los próximos artículos describiremos la importancia de detectar condiciones específicas con el fin de impactar la vida de muchos niños y sus familias (entre ellas problemas visuales, auditivos, el Síndrome de Down y el Espectro Autista), así que espera nuestras próximas publicaciones.

  • Busca información sobre la condición de tu hijo; asociaciones y fundaciones locales e internacionales para conocer otros casos y familias que están pasando por lo mismo.
  • Empieza un programa integral de intervención adecuado para la condición de tu niño para que tenga la posibilidad de superar o minimizar las consecuencias de su condición.

Autor: Ruby Batz

Autor entrada: admin

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