Tips para ir al supermercado con tu hijo

Ir al supermercado con nuestros hijos puede convertirse en una tarea complicada y agotadora. Y es que aveces no es opcional: o vamos al súper o no hay comida. Para ayudarte un poco en esta tarea, te dejamos algunos tips cuando vayas acompañada:

  1. Cubre los aspectos básicos: el primer paso es planear la salida y llevar todo lo necesario: pañales, leche, toallitas húmedas, etc. Lleva un juguete o libro para que no se aburra. Otra cosa: evita ir cuando tenga hambre, esté enfermo o cansado.
  2. Haz una lista: es preferible que durante la semana tengas una hoja pegada en el refrigerador, y conforme notes que tu despensa se va vaciando, escribas lo que debes comprar. Enlístalos por categorías, por ejemplo: productos de limpieza, frutas y verduras, congelados, latas, cereales, agua y refrescos, etc. Con esto, ahorrarás tiempo y evitarás pasar más de una vez por el mismo pasillo, e incluso, regresar a la tienda por algo que se te olvidó.
  3. Organízate: Trata de acudir siempre al mismo supermercado para familiarizarte con el acomodo de los estantes, instalaciones y horarios. Idealmente elige una que esté cerca de tu casa y establece un día y una hora convenientes para ir.
  4. Involúcralo: El súper tiene un ambiente singular que puedes usar a tu favor para estimularlo sensorialmente. Aprovecha que es curioso por naturaleza y le gusta tocar, jugar y explorar su entorno, así que busca las oportunidades para que lo haga. Por ejemplo, puedes atraer su atención hacia los colores y formas de las diferentes frutas y verduras; preguntarle el nombre de ciertos artículos, dejar que toque aquellos que son inofensivos, hacerle notar ciertas texturas, sonidos, olores, figuras, o simplemente pedirle su opinión sobre lo que les gustaría comprar. En caso de que sea más grande pídele que te ayude a tomar algún producto de los estantes y que lo ponga en el carrito. El objetivo: hazlo sentir parte de la experiencia de compra.
  5. Enséñale: No des por hecho que sabrá cómo comportarse dentro del súper. Para cualquier niño es un escenario nuevo, y querrá toca, correr, observar. Enséñale a portarse adecuadamente desde la primera vez que acudan. Habla con él y hazle notar cómo actúan las personas a su alrededor. Es fundamental ser paciente, posiblemente se lo tendrás que repetir una y otra vez.
  6. Ve preparada: Es posible que al verse rodeado de tanta comida, tu hijo quiera abrir un paquete de galletas y comérselas. Para evitarlo, lleva tu propia dotación de snacks y de líquidos, sólo cuida que sean ligeros, fáciles de transportar y que no se derramen al primer movimiento brusco.
  7. Evita tentaciones: Si es posible, evita pasar por ciertos pasillos: dulces, juguetes, etc.
  8. No hagas berrinches: Si te hace una rabieta en medio del pasillo central o mientras esperan en la fila, no le sigas el juego y mucho menos hagas un berrinche. Lo mejor es que intentes calmarlo pero manteniendo el control de la situación, la compostura y mostrándote serena (suena fácil, lo sabemos).
  9. Vigílalo: Así como el súper puede ser un lugar bueno y agradable también puede tener sus peligros, especialmente para los más pequeños e inquietos. Por ello, procura no perderlo de vista ni permitir que se separe de ti. Tampoco dejes que se pare dentro del carrito (ya sea que esté estacionado o en movimiento), que juegue a empujarlo o a hacer “carreritas” con otros compradores, ni que corra por los pasillos.
  10. Premia su buen comportamiento: Si se ha portado excepcionalmente, antes de llegar a la caja dile lo bien que se portó y deja que elija un regalo como recompensa.

Autor entrada: admin

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