¡Yo puedo!

Una de las etapas más destacadas en los primeros años al igual que la etapa del “no” y el “por qué” es la etapa del “yo puedo”, la cual se cumple a partir de los dos primeros años.

Con esta declaración de independencia los padres podrán perfeccionar las normas mediante el ensayo y el error.

Una de las metas significativas del desarrollo infantil es que el niño adquiera autoconfianza y autosuficiencia, y esto se logra enseñando repetidamente la misma pequeña tarea hasta que es capaz de hacerlo  con perfección por si mismo.

Para lograr que tu pequeño logre una correcta independencia sin frustrarse es importante:

  • Conocer las pequeñas responsabilidades que puede cumplir a su corta edad: llevar su plato a la cocina, recoger sus juguetes, clasificar su ropa, cuidar de una mascota, colocarse ciertas prendas de su ropa, etc.
  • No subestimar su capacidad: Lo más práctico, lo que conlleva menos esfuerzo es lo que siempre elegimos como el darles de comer en lugar a enseñarles a comer solos. Permítele intentar subir una rampa, abrocharse el cinturón, subir a un banco para encender una luz.
  • Ayúdalo a desarrollar la virtud del orden organizando sus cajas o canastas de juguetes con etiquetas con el dibujo de lo que debe colocar en cada una de ellas y eliminando estímulos no necesarios.
  • Aprovecha el juego del reloj usando un timer de cocina. Explícale a tu pequeño el tiempo con el que cuenta para realizar esa actividad. Al sonar el timer si no lo ha logrado es permitido recibir ayuda y así evitan la lucha de poder entre ambas partes.
  • Estimula la independencia colocándole una meta semanal a través de un cartel sobre sus logros, algunos ejemplos pueden ser: alistar su ropa para el día siguiente, bañarse solo, aprender a partir con cuchillo, hacer uso de un despertador, aprender a amarrarse las cintas de los zapatos; y anoten la cantidad de veces que ha ejercitado su destreza por día.
  • Mantener la calma: Para afianzar un logro se necesita práctica y muchas veces esto incluye falta de precisión, romper por accidente un objeto, derramamiento de líquidos y golpes menores.
  • Dar a elegir: Permite afianzar su seguridad y autonomía y a la vez asumir las consecuencias de sus decisiones. No le des a elegir qué ropa ponerse de entre toda la que tiene o qué comer de todo el menú del restaurante. Brinda dos opciones, es suficiente.
  • Nunca castigues si cometió un error o una equivocación, enséñale, ya que intentando varias veces es como consigue hacerlo. Recuerda que está aprendiendo.
  • No consideres que tu hijo rechaza tu ayuda, es solamente que le resulta más divertido descubrir por medio de la experiencia propia.

Autor: Licda. Alejandra de León

Autor entrada: admin

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